miércoles, 25 de marzo de 2015

Semana Santa de Jerez 2015 - La previa

Otro año más, aunque esta vez con el tiempo más ajustado, vuelvo con esta actualización en la que vamos a abordar que es lo que nos vamos a encontrar este año en la Semana Santa de Jerez de la Frontera del año 2015. ¡Espero que os guste!

Descárgate gratis los Itinerarios Sincronizados de la Semana Santa de Jerez 2015 hechos por mí

Cartel Oficial Semana Santa Jerez 2015 - Pintura del "Ecce-Homo" obra de Jesús Jerónimo Jiménez Cabral

Bajo los faldones de la Estrella
La Semana Santa de 2015 en números

Se mantienen en gran medida los números de los últimos años (no se incluyen los datos de las agrupaciones parroquiales), así los 75 pasos y los 8600 nazarenos de las 44 hermandades de Jerez recorrerán un total de 174 kilómetros durante 302 horas, a una velocidad media de 9,4 metros por segundo. La hermandad que más metros recorra (10km), más horas de procesión tiene (12h15') y a mayor velocidad lo hace (13,62m/s) es el Soberano Poder, seguida por la Clemencia (7km), las Viñas (10h) y Pasión (12,9m/s), respectivamente. La hermandad que menos metros recorra (1880m) y menos tiempo pase en la calle (3h10m) será la del Resucitado, mientras la que más lento ande será la del Desconsuelo, que también será la que más penitentes saque. (Todos los datos relativos al número de penitentes han sido extraidos del estudio realizado por Dani Carretero)

Principales novedades para este año

Este año nos esperan pocos cambios de cara a la Semana Santa ya que, entre otras cosas, no hay ningún cambio en la carrera oficial. Así, el Jueves de Pasión, la hermandad de Bondad y Misericordia saldrá de la iglesia de la Victoria debido a unas obras en su sede del Hospital de San Juan Grande, además de realizar por primera vez estación de penitencia con sus túnicas de nazarenos, lo mismo que hará el Sábado de Pasión la hermandad de la Salvación. Por otra parte, el Lunes Santo la hermandad de la Santa Cena y la Candelaria invertirán el orden de paso, haciendo en primer lugar estación de penitencia la hermandad de la Plata.

En el aspecto material, destacan para este año el nuevo paso de Humildad y Paciencia que procesionará en carpintería, así como el palio de Nuestra Señora de las Lágrimas, de la hermandad de la Vera Cruz, que lucirá completamente bordado. También veremos avances en la talla y dorado de los pasos de misterio de la Misión, Salvación, Sagrada Mortaja, Salud de San Rafael, Paz de Fátima, Cautivo del Amor, Soberano Poder y Exaltación, y el paso de las Tres Caídas cambiará los hachones por cuatro faroles. Por último, nos falta por ver la hermandad del Resucitado con los dos pasos, ya que el pasado año fue la única hermandad jerezana que no pudo realizar su salida procesional. Además saldrán también por primera vez con música.

Nazarenos tras la Buena Muerte
Hermandades, Horarios y Recomendaciones

Vísperas de Semana Santa

Hospitalaria Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor de la Bondad y Misericordia, San Juan Grande y San Juan de Dios (Iglesia de la Victoria)
Salida: 17:30 | San Juan de Letrán: 21:50 | Entrada: 23:30 (Jueves de Pasión)
Recomiendo a su paso por San Juan de Letrán

Agrupación Parroquial del Santísimo Sacramento, Nuestro Padre Jesús de la Misión Redentora, María Santísima del Silencio y Santa Gema Galgani (Parroquia del Corpus Christi)
Salida: 17:30 | Basílica de la Merced: 21:00 | Entrada: 00:00 (Sábado de Pasión)
Por las calles Justicia, Palma y San Juan.

Ntro. P. Jesús de la Salud
Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Salvación y María Santísima de las Bienaventuranzas (Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro)
Salida: 17:30 | Iglesia de la Victoria: 21:00 | Entrada: 23:00 (Sábado de Pasión)
Por la plaza de Santiago a la ida.

Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud, Nuestra Señora de las Aguas y Arcángeles San Rafael y San Gabriel (Parroquia de San Rafael)
Salida: 17:45 | San Telmo: 19:45 | Entrada: 23:45 (Sábado de Pasión)
De vuelta por Cruz Vieja, Pollo y Vicario, en el barrio de San Miguel.

Hermandad Sacramental de la Santísima Trinidad, Trono de Misericordia, y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Sed, Amparo de María Santísima y Beata Teresa de Calcuta (Parroquia de San Juan Grande y Ntra. Sra. de la Candelaria)
Salida: 18:00 | San Miguel: 21:05 | Entrada: 00:25 (Sábado de Pasión) 
La llegada a San Miguel por Caballeros, San Blas y San Miguel, y la recogida.

Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, Negaciones y Lágrimas de San Pedro, Angustia de María Madre de la Iglesia y Santa Ángela de la Cruz (Capilla de Santa Ángela de la Cruz)
Salida: 17:20 | Capilla de las Angustias: 21:40 | Entrada: 01:45 (Sábado de Pasión)
Por la Plazuela y calle Sol.

Seráfica Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Mortaja de Nuestro Señor Jesucristo, María Santísima de la Caridad y Nuestra Señora de los Ángeles (Convento de los P.P. Capuchinos)
Salida: 21:00 | San Dionisio: 22:50 | Entrada: 00:30 (Sábado de Pasión)
Creo que es una hermandad buena para verla en calles más anchas como Larga y Consistorio.

Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor Jesús Nazareno en su Entrega, María Santísima Reina de los Ángeles y San Francisco de Asís (Parroquia de San Enrique y Santa Teresa – Guadalcacín)
Salida: 18:30 | Entrada: 00:00 (Sábado de Pasión)
Recomendaría cualquier momento de su itinerario por las calles de la pedanía, en la que todo el pueblo se vuelca con su hermandad.




Domingo de Ramos

Ilustre y Lasaliana Hermandad y Cofradía de Cristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalén, Nuestra Señora de la Estrella y San Juan Bautista de la Salle (Capilla del Colegio de San José)
Salida: 17:15 | Aladro: 18:30 | Catedral: 20:20 | Entrada: 23:30
Durante la tarde, por plaza San Marcos, y de regreso por el Carmen y Tornería.

Santísimo Cristo del Perdón Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo del Perdón, María Santísima del Perpetuo Socorro y San José Obrero (Ermita de Guía)
Cortejo de la Estrella
Salida: 16:40 | Aladro: 19:15 | Catedral: 21:05 | Entrada: 22:50
A la ida, sobre todo por el Arco del Arroyo a la ida y por Peones y Carpintería Baja.

Real, Fervorosa y Piadosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Consuelo en el Desprecio de Herodes, Madre de Dios de la Misericordia y San Cristóbal Mártir (Basílica de la Merced)
Salida: 17:25 | Aladro: 19:40 | Catedral: 21:30 | Entrada: 01:45
Por la calle Merced, tanto a la ida como a la vuelta, y por Carpintería Baja.

Muy Ilustre, Antigua y Venerable Hermandad del Santísimo Cristo de la Coronación de Espinas, María Santísima de la Paz en su Mayor Aflicción y San Juan Bautista (Capilla de los Desamparados)
Salida: 17:40 | Aladro: 20:10 | Catedral: 22:00 | Entrada: 01:05
A la ida por Antona de Dios y Compañía de María, y de regreso por calle Arcos hasta la recogida.

Antigua y Venerable Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias (Capilla de las Angustias)
Salida: 18:50 | Aladro: 20:45 | Catedral: 22:35 | Entrada: 01:05
A la ida por calle Honda y de regreso por Alameda Vieja y San Miguel.



Lunes Santo

Hermandad de la Santa Cruz y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor Jesús de la Paz en el Desprecio del Pueblo, María Santísima del Refugio de los Pecadores, Gloriosa Virgen de Fátima y Bendito Patriarca San José (Parroquia de Ntra. Sra. de Fátima)
Salida: 16:50 | Aladro: 18:35 | Catedral: 20:25 | Entrada: 01:30
Por el barrio de San Pedro de vuelta.

Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Misericordias, María Santísima de la Candelaria y Santa Mujer Verónica (Parroquia de Santa Ana)
Salida: 17:00 | Aladro: 19:05 | Catedral: 20:55 | Entrada: 01:00
A la ida por Pozo del Olivar y Guadalete, y de regreso por Carpintería Baja.

Paso de Jesús de las Misericordias
Real y Antigua Hermandad del Santísimo Sacramento, Sagrada Cena de Nuestro Señor Jesucristo y Santa María de la Paz y Concordia (Iglesia parroquial de San Marcos)
Salida: 17:50 | Aladro: 19:40 | Catedral: 21:30 | Entrada: 00:45
La salida por plaza San Marcos y Rivero, y de regreso por Tornería y Rivero.

Piadosa Hermandad de Nuestra Señora del Amor y Sacrificio (Parroquia de Madre de Dios)
Salida: 18:30 | Aladro: 20:15 | Catedral: 22:05 | Entrada: 00:50
A la ida por calle Honda y de regreso por Alameda Vieja y San Miguel, y la recogida.

Antigua y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Viga, Nuestro Señor San Salvador y Nuestra Señora del Socorro (Santa Iglesia Catedral)
Salida: 18:00 | Aladro: 20:40 | Entrada: 23:35
A la ida por plaza Peones y Carpintería Baja y de recogida por el reducto catedralicio con las bengalas encendidas.



Martes Santo

Hermandad Trinitaria y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, Nuestra Señora de la Trinidad, San Juan Evangelista y San Antonio Abad (Convento de la Santísima Trinidad)
Salida: 17:00 | Aladro: 18:35 | Catedral: 20:25 | Entrada: 22:30
De regreso, ya con la noche, por Alameda Vieja, San Miguel y Molineros.

Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Clemencia en la Traición de Judas, María Santísima de la Salud y Esperanza, Madre de la Iglesia, y San Benito (Parroquia de San Benito)
Ntro. P. y Sr. de las Penas
Salida: 16:00 | Aladro: 18:50 | Catedral: 20:40 | Entrada: 01:30
La entrada en Carrera Oficial y por Tornería a la vuelta.

Real, Franciscana y Castrense Hermandad del Santísimo Cristo de la Defensión, la Santa Cruz, María Santísima de la O, San Bruno y Santa Juana de Lestonnac (Convento de los PP. Capuchinos)
Salida: 18:25 | Aladro: 19:10 | Catedral: 21:00 | Entrada: 00:10
De regreso por Carpintería Baja, Tornería y Gaitán.

Antigua, Venerable y Agustina Hermandad del Santísimo Cristo del Amor, Nuestro Padre Jesús Cautivo, Nuestra Señora de los Remedios y San Juan Evangelista (Capilla del Cristo del Amor)
Salida: 17:45 | Aladro: 19:35 | Catedral: 21:25 | Entrada: 00:30
A la ida por Porvera y Gaitán, y de regreso por Tornería y San Marcos.

Venerable y Real Hermandad Sacramental y Archicofradía del Silencio de Nuestro Padre y Señor de las Penas, María Santísima del Desconsuelo, San Juan Evangelista y San Blas (Iglesia de San Mateo)
Salida: 17:00 | Aladro: 20:05 | Catedral: 21:55 | Entrada: 01:30
Tanto la salida como la recogida, así como el paso por San Lucas y Cabezas de regreso.



Miércoles Santo
Ntro. Sr. del Amparo

Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder ante Caifás, María Santísima de las Mercedes y San Juan Evangelista (Parroquia de Santa María Madre de la Iglesia)
Salida: 14:30 | Aladro: 18:30 | Catedral: 20:20 | Entrada: 02:45
A la ida por calle Santo Domingo y entrada en Carrera Oficial, y de vuelta por Tornería y su saludo al Nazareno, así como la recogida.

Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor del Amparo, María Santísima del Consuelo y Santa Ángela de la Cruz (Capilla del Consuelo)
Salida: 17:30 | Aladro: 18:50 | Catedral: 20:40 | Entrada: 01:30
De vuelta por Carpintería Baja, el barrio de San Pedro y por "la Casa de la Virgen", en la calle Batalla de Aína, ya en su barrio.

Hermandad del Santísimo Cristo de la Caridad en su Traslado al Sepulcro, Penas y Lágrimas de María Santísima, Madre de Dios del Patrocinio y Santa Marta (Capilla de Santa Marta)
Salida: 16:50 | Aladro: 19:15 | Catedral: 21:05 | Entrada: 23:45
Tras su salida, por plaza del Mercado, Justicia y San Marcos, y de vuelta por San Lucas.

Antigua y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud en sus Tres Caídas, Santísimo Cristo de la Salud y María Santísima de los Dolores (Iglesia de San Lucas)
Salida: 17:15 | Aladro: 19:40 | Catedral: 21:30 | Entrada: 23:45
Prendimiento
Son recomendables tanto la entrada como la salida de su templo, además su paso por Cabezas, Mercado, Justicia y Chancillería a la ida.

Hermandad Sacramental de la Santísima Trinidad y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Flagelación de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima de la Amargura (Parroquia de San Juan Bautista de los Descalzos)
Salida: 17:50 | Aladro: 20:25 | Catedral: 22:20 | Entrada: 01:45
A la ida por calle Naranjas, Bizcocheros y Antona de Dios, y por supuesto su paso por la plaza de las Angustias a los sones de "Amarguras", y ya de paso la recogida.

Pontificia y Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Prendimiento, María Santísima del Desamparo y Apóstol Señor San Pedro (Capilla de San José)
Salida: 19:00 | Aladro: 21:05 | Catedral: 23:00 | Entrada: 03:30
A la ida por la iglesia de la Victoria, y de vuelta prácticamente cualquier momento es bueno desde que enfila Carpintería Baja hasta la plaza de Santiago, con saetas a diestro y siniestro.



Jueves Santo

Real, Ilustre, Antigua y Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Santa Veracruz de Nuestro Señor Jesucristo, Santísimo Cristo de la Esperanza, Santa María de las Lágrimas y Beato Guillermo José Chaminade (Iglesia de San Juan de los Caballeros)
Salida: 18:25 | Aladro: 20:10 | Catedral: 22:00 | Entrada: 00:25
A la ida por Chancillería, y de regreso por San Marcos y Francos.

Ilustre y Salesiana Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Redención ante el Sumo Sacerdote Anás, María Santísima Madre de la Iglesia, Auxiliadora del Pueblo de Dios, San Juan Bosco, Santa María Mazarello y Compañía de la Inmaculada Concepción (Santuario de María Auxiliadora)
Salida: 17:30 | Aladro: 20:30 | Catedral: 22:20 | Entrada: 02:00
A la ida, a su paso por el hospital de San Juan Grande y Porvera, y de regreso por Tornería.

Hdad. de la Vera Cruz en Chancillería

Fervorosa y Carmelitana Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo, María Santísima de Gracia y Esperanza y Nuestra Señora del Buen Fin (Basílica de Ntra. Sra. del Carmen Coronada)
Salida: 19:25 | Aladro: 20:50 | Catedral: 22:40 | Entrada: 23:55
A la ida por la plaza del Santo Ángel, y de regreso por Carpintería Baja y su entrada en el templo.

Ilustre Archicofradía del Dulce Nombre de Jesús y Hermandad de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto, María Santísima de la Confortación y San Vicente Ferrer (Convento de Santo Domingo)
Salida: 19:30 | Aladro: 21:10 | Catedral: 23:00 | Entrada: 01:30
De regreso, desde la Carpintería Baja hasta su recogida.

Primitiva y Hospitalaria Hermandad del Apóstol Señor San Bartolomé y Cofradía de Nazarenos de Nuestra Señora del Mayor Dolor en el Paso del Ecce-Homo (Parroquia de San Dionisio)
Salida: 19:30 | Aladro: 21:35 | Catedral: 23:25 | Entrada: 01:30
Me quedo con su salida en la plaza de la Asunción y de regreso por Carpintería Baja.



Madrugada del Viernes Santo

Pontificia, Antigua y Venerable Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos del Santo Crucifijo de la Salud y María Santísima de la Encarnación (Parroquia de San Miguel)
Salida: 01:30 | Aladro: 03:30 | Catedral: 05:10 | Entrada: 06:40
Sin ninguna duda lo mejor es la salida, en medio del silencio y la oscuridad a pesar de haber miles de personas.

Hermandad y Cofradía de Nazarenos de las Sagradas Cinco Llagas de Cristo, Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis y María Santísima de la Esperanza (Iglesia Conventual de San Francisco)
Salida: 02:15 | Aladro: 03:55 | Catedral: 05:35 | Entrada: 07:00
A la ida por el barrio de San Pedro.
Ntra. Sra. del Traspaso

Pontificia, Real, Antigua, Venerable y Piadosa Hermandad y Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santo Crucifijo, Nuestra Madre y Señora del Traspaso y Apóstol San Juan, San Andrés y San Juan Grande (Capilla de San Juan de Letrán)
Salida: 03:30 | Aladro: 04:15 | Catedral: 05:55 | Entrada: 09:00
La salida y el regreso por calle Larga.

Cofradía del Niño Jesús y Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, María Santísima del Dulce Nombre y Apóstol Señor San Juan (Basílica de Ntra. Sra. de la Merced)
Salida: 03:00 | Aladro: 04:50 | Catedral: 06:30 | Entrada: 10:00
A la ida por la iglesia de la Victoria, y de regreso desde que entra en calle Ancha.

Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y Humildad, Santísimo Cristo de la Yedra, Nuestra Señora del Rosario y Nuestra Señora de la Esperanza Coronada (Capilla de la Yedra)
Salida: 02:00 | Aladro: 05:10 | Catedral: 06:50 | Entrada: 10:30
La salida y su paso por San Pedro a la ida, y de regreso desde que toma la calle Sol hasta la recogida a media mañana.



Viernes Santo

Seráfica y Franciscana Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Exaltación y María Santísima de la Concepción Coronada (Parroquia de Ntra. Sra. de las Viñas)
Salida: 16:00 | Aladro: 18:45 | Catedral: 20:35 | Entrada: 02:00
La salida, y de regreso por Tornería y a su paso por la capilla de los Desamparados.

Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Santa Cruz en el Monte Calvario y Nuestra Señora de Loreto en su Soledad (Parroquia de San Pedro)
Salida: 18:20 | Aladro: 19:25 | Catedral: 21:15 | Entrada: 00:00
Recomiendo de esta hermandad sus primeros metros: salida, Antona de Dios, San Andrés, Rosario y plaza Aladro.

Pontificia y Real Archicofradía del Santísimo Cristo de la Expiración, María Santísima del Valle Coronada, San Juan Evangelista y San Pedro González Telmo (Ermita de San Telmo)
Salida: 16:30 | Aladro: 19:45 | Catedral: 21:35 | Entrada: 02:00
A la ida por los alrededores de las Angustias y por plaza Rivero, y de regreso desde que toma la calle Caballeros hasta la recogida (Cruz Vieja, Pedro Alonso...), donde no pararán de cantarle saetas.

Pontificia, Venerable e Ilustre Hermandad de Nuestra Madre y Señora de la Soledad y Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo (Iglesia de la Victoria)
Salida: 19:30 | Aladro: 20:35 | Catedral: 22:25 | Entrada: 01:30
De ida por Ponce y el Mamelón, y de regreso desde la Tornería, pasando por la Porvera, hasta la recogida.
Paso de palio de la Piedad

Pontificia, Real, Venerable y Antigua Hermandad de Nuestra Señora de la Piedad, Santísimo Cristo del Calvario, Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y Archicofradía de Nuestra Señora de Lourdes (Real Capilla del Calvario)
Salida: 18:45 | Aladro: 21:10 | Catedral: 23:00 | Entrada: 03:00
A la ida por calle Ancha, y de regreso subiendo hacia el Calvario por Taxdirt.



Domingo de Resurrección

Hermandad de la Sagrada Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo (Santa Iglesia Catedral)
Salida: 09:45 | Entrada: 12:55
Recomendaría la ida por Tornería, y de regreso por Consistorio y Asunción, así como su recogida, antes de la misa de Pascua.




¡Que tengáis una estupenda Semana Santa! 

Cristo Resucitado

domingo, 11 de enero de 2015

Ruta por el arroyo Pedroche y Santo Domingo

Para empezar el año os dejo las fotos de la ruta que he hecho esta mañana junto a Milito y a Tate (el perro de mi compañera de piso). Parece mentira que justo en el extrarradio de Córdoba, la doceava ciudad más poblada de España, haya parajes naturales tan bellos. Caminando junto a los cauces de los arroyos Pedroche, Santo Domingo y Barrionuevo, pasamos por puentes metálicos de antiguas vías férreas, restos de acueductos romanos, canteras, antiguos cortijos abandonados (como el cortijo de Velascos) y ermitas (como las de Santo Domingo y San Álvaro), así como zonas muy bien conservadas de bosque mediterráneo, pinares, bosques de galería, cortados rocosos, etc. ¡Espero que os guste!




























sábado, 1 de noviembre de 2014

El Monte de las Ánimas


Hoy, para conmemorar el día de Todos los Santos, os dejo con una de las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, que tiene lugar en este mismo día: El Monte de las Ánimas

La luna llena ilumina el pueblo de Olvera, cerca de El Gastor (Cádiz)
La noche de difuntos me despertó, a no sé qué hora, el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria.
Intenté dormir de nuevo; ¡imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca, y al que no sirve tirarle de la rienda. Por pasar el rato, me decidí a escribirla, como, en efecto, lo hice.
Yo no la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza, con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire frío de la noche.
Sea de ello lo que quiera, ahí va, como el caballo de copas.


- I -
-Atad los perros; haced la señal con las trompas para que se reúnan los cazadores, y demos la vuelta a la ciudad. La noche se acerca, es día de Todos los Santos y estamos en el Monte de las Ánimas.
-¡Tan pronto!
-A ser otro día no dejara yo de concluir con ese rebaño de lobos que las nieves del Moncayo han arrojado de sus madrigueras; pero hoy es imposible. Dentro de poco sonará la oración en los Templarios, y las ánimas de los difuntos comenzarán a tañer su campana en la capilla del monte.
-¡En esa capilla ruinosa! ¡Bah! ¿Quieres asustarme?
-No, hermosa prima; tú ignoras cuanto sucede en este país, porque aún no hace un año que has venido a él desde muy lejos. Refrena tu yegua; yo también pondré la mía al paso, y mientras dure el camino te contaré la historia.
Los pajes se reunieron en alegres y bulliciosos grupos; los condes de Borges y de Alcudiel montaron en sus magníficos caballos, y todos juntos siguieron a sus hijos Beatriz y Alonso, que precedían la comitiva a bastante distancia.
Mientras duraba el camino, Alonso narró en estos términos la prometida historia:
«Ese monte que hoy llaman de las Ánimas pertenecía a los Templarios, cuyo convento ves allí, a la margen del río. Los Templarios eran guerreros y religiosos a la vez. Conquistada Soria a los árabes, el rey los hizo venir de lejanas tierras para defender la ciudad por la parte del puente, haciendo en ello notable agravio a sus nobles de Castilla, que así hubieran sabido solos defenderla como solos la conquistaron.
»Entre los caballeros de la nueva y poderosa orden y los hidalgos de la ciudad fermentó por algunos años, y estalló al fin, un odio profundo. Los primeros tenían acotado ese monte, donde reservaban caza abundante para satisfacer sus necesidades y contribuir a sus placeres; los segundos determinaron organizar una gran batida en el coto, a pesar de las severas prohibiciones de los clérigos con espuelas, como llamaban a sus enemigos.
»Cundió la voz del reto, y nada fue parte a detener a los unos en su manía de cazar y a los otros en su empeño de estorbarlo. La proyectada expedición se llevó a cabo. No se acordaron de ella las fieras; antes la tendrían presente tantas madres como arrastraron sendos lutos por sus hijos. Aquello no fue una cacería, fue una batalla espantosa: el monte quedó sembrado de cadáveres; los lobos, a quienes se quiso exterminar, tuvieron un sangriento festín. Por último, intervino la autoridad del rey; el monte, maldita ocasión de tantas desgracias, se declaró abandonado, y la capilla de los religiosos, situada en el mismo monte, y en cuyo atrio se enterraron juntos amigos y enemigos, comenzó a arruinarse.
»Desde entonces dicen que, cuando llega la noche de Difuntos, se oye doblar sola la campana de la capilla, y que las ánimas de los muertos, envueltas en jirones de sus sudarios, corren como en una cacería fantástica por entre las breñas y los zarzales. Los ciervos braman espantados, los lobos aúllan, las culebras dan horrorosos silbidos, y al otro día se han visto impresas en la nieve las huellas de los descarnados pies de los esqueletos. Por eso en Soria le llamamos el Monte de las Ánimas, y por eso he querido salir de él antes que cierre la noche».
La relación de Alonso concluyó justamente cuando los dos jóvenes llegaban al extremo del puente que da paso a la ciudad por aquel lado. Allí esperaron al resto de la comitiva, la cual, después de incorporársele los dos jinetes, se perdió por entre las estrechas y oscuras calles de Soria.


- II -
Los servidores acababan de levantar los manteles; la alta chimenea gótica del palacio de los condes de Alcudiel despedía un vivo resplandor, iluminando algunos grupos de damas y caballeros que alrededor de la lumbre conversaban familiarmente, y el viento azotaba los emplomados vidrios de las ojivas del salón.
Sólo dos personas parecían ajenas a la conversación general: Beatriz y Alonso. Beatriz seguía con los ojos, absortos en un vago pensamiento, los caprichos de la llama. Alonso miraba el reflejo de la hoguera chispear en las azules pupilas de Beatriz.
Ambos guardaban hacía rato un profundo silencio.
Las dueñas referían, a propósito de la noche de Difuntos, cuentos tenebrosos en que los espectros y los aparecidos representaban el principal papel, y las campanas de las iglesias de Soria doblaban a lo lejos con un tañido monótono y triste.
-Hermosa prima -exclamó al fin Alonso rompiendo el largo silencio en que se encontraban-: pronto vamos a separarnos, tal vez para siempre; las áridas llanuras de Castilla, sus costumbres toscas y guerreras, sus hábitos sencillos y patriarcales sé que no te gustan; te he oído suspirar varias veces, acaso por algún galán de tu lejano señorío.
Beatriz hizo un gesto de fría indiferencia; todo su carácter de mujer se reveló en aquella desdeñosa contracción de sus delgados labios.
-Tal vez por la pompa de la corte francesa, donde hasta aquí has vivido -se apresuró a añadir el joven-. De un modo o de otro, presiento que no tardaré en perderte... Al separarnos, quisiera que llevases una memoria mía... ¿Te acuerdas cuando fuimos al templo a dar gracias a Dios por haberte devuelto la salud que viniste a buscar a esta tierra? El joyel que sujetaba la pluma de mi gorra cautivó tu atención. ¡Qué hermoso estaría sujetando un velo sobre tu oscura cabellera! Ya ha prendido el de una desposada: mi padre se lo regaló a la que me dio el ser, y ella lo llevó al altar... ¿Lo quieres?
-No sé en el tuyo -contestó la hermosa-, pero en mi país, una prenda recibida compromete la voluntad. Sólo en un día de ceremonia debe aceptarse un presente de manos de un deudo..., que aún puede ir a Roma sin volver con las manos vacías.
El acento helado con que Beatriz pronunció estas palabras turbó un momento al joven, que después de serenarse dijo con tristeza:
-Lo sé prima; pero hoy se celebran Todos los Santos, y el tuyo entre todos; hoy es día de ceremonias y presentes. ¿Quieres aceptar el mío?
Beatriz se mordió ligeramente los labios y extendió la mano para tomar la joya, sin añadir una palabra.
Los dos jóvenes volvieron a quedarse en silencio, y volviose a oír la cascada voz de las viejas que hablaban de brujas y de trasgos, y el zumbido del aire que hacía crujir los vidrios de las ojivas, y el triste y monótono doblar de las campanas.
Al cabo de algunos minutos, el interrumpido diálogo tornó a anudarse de este modo:
-Y antes de que concluya el día de Todos los Santos, en que así como el tuyo se celebra el mío, y puedes, sin atar tu voluntad, dejarme un recuerdo, ¿no lo harás? -dijo él, clavando una mirada en la de su prima, que brilló como un relámpago, iluminada por un pensamiento diabólico.
-¿Por qué no? -exclamó ésta, llevándose la mano al hombro derecho como para buscar alguna cosa entre los pliegues de su ancha manga de terciopelo bordado de oro... Después, con una infantil expresión de sentimiento, añadió:
-¿Te acuerdas de la banda azul que llevé hoy a la cacería, y que por no sé qué emblema de su color me dijiste que era la divisa de tu alma?
-Sí.
-Pues... ¡se ha perdido! Se ha perdido, y pensaba dejártela como un recuerdo.
-¡Se ha perdido! ¿Y dónde? -preguntó Alonso, incorporándose de su asiento y con una indescriptible expresión de temor y esperanza.
-No sé...; en el monte acaso.
-¡En el Monte de las Ánimas! -murmuró palideciendo y dejándose caer sobre el sitial-, ¡en el Monte de las Ánimas!
Luego prosiguió con voz entrecortada y sorda:
-Tú lo sabes, porque lo habrás oído mil veces; en la ciudad, en toda Castilla me llaman el rey de los cazadores. No habiendo aún podido probar mis fuerzas en los combates, como mis ascendientes, he llevado a esta diversión imagen de la guerra todos los bríos de mi juventud, todo el ardor hereditario en mi raza. La alfombra que pisan tus pies son despojos de fieras que he muerto por mi mano. Yo conozco sus guaridas y sus costumbres; y he combatido con ellas de día y de noche, a pie y a caballo, solo y en batida, y nadie dirá que me ha visto huir el peligro en ninguna ocasión. Otra noche volaría por esa banda, y volaría gozoso como a una fiesta; esta noche..., esta noche, ¿a qué ocultarlo?, tengo miedo. ¿Oyes? Las campanas doblan, la oración ha sonado en San Juan del Duero, las ánimas del monte comenzarán ahora a levantar sus amarillentos cráneos de entre las malezas que cubren sus fosas...; ¡las ánimas!, cuya sola vista puede helar de horror la sangre del más valiente, tornar sus cabellos blancos o arrebatarle en el torbellino de su fantástica carrera como una hoja que arrastra el viento, sin que se sepa adónde.
Mientras el joven hablaba, una sonrisa imperceptible se dibujó en los labios de Beatriz, que cuando hubo concluido exclamó, con un tono indiferente y mientras atizaba el fuego del hogar, donde saltaba y crujía la leña arrojando chispas de mil colores:
-¡Oh! Eso de ningún modo. ¡Qué locura! ¡Ir ahora al monte por semejante friolera! ¡Una noche tan oscura, noche de Difuntos, y cuajado el camino de lobos!
Al decir esta última frase, la recargó de un modo tan especial, que Alonso no pudo menos de comprender toda su amarga ironía; movido como por un resorte, se puso de pie, se pasó la mano por la frente, como para arrancarse el miedo que estaba en su cabeza, y no en su corazón, y con voz firme exclamó, dirigiéndose a la hermosa, que estaba aún inclinada sobre el hogar entreteniéndose en revolver el fuego:
-¡Adiós Beatriz, adiós! Hasta... pronto.
-¡Alonso, Alonso! -dijo ésta, volviéndose con rapidez; pero cuando quiso, o aparentó querer, detenerle, el joven había desaparecido.
A los pocos minutos se oyó el rumor de un caballo que se alejaba al galope. La hermosa, con una radiante expresión de orgullo satisfecho, que coloreó sus mejillas, prestó atento oído a aquel rumor, que se debilitaba, que se perdía, que se desvaneció por último.
Las viejas, en tanto, continuaban en sus cuentos de ánimas aparecidas; el aire zumbaba en los vidrios del balcón, y las campanas de la ciudad doblaban a lo lejos.


- III -
Había pasado una hora, dos, tres; la media roche estaba a punto de sonar, y Beatriz se retiró a su oratorio. Alonso no volvía, no volvía, cuando en menos de una hora pudiera haberlo hecho.
-¡Habrá tenido miedo! -exclamó la joven cerrando su libro de oraciones y encaminándose a su lecho, después de haber intentado inútilmente murmurar algunos de los rezos que la iglesia consagra en el día de Difuntos a los que ya no existen.
Después de haber apagado la lámpara y cruzado las dobles cortinas de seda, se durmió; se durmió con un sueño inquieto, ligero, nervioso.
Las doce sonaron en el reloj del Postigo. Beatriz oyó entre sueños las vibraciones de la campana, lentas, sordas, tristísimas, y entreabrió los ojos. Creía haber oído, a par de ellas, pronunciar su nombre; pero lejos, muy lejos, y por una voz apagada y doliente. El viento gemía en los vidrios de la ventana.
-Será el viento -dijo; y poniéndose la mano sobre el corazón procuró tranquilizarse. Pero su corazón latía cada vez con más violencia. Las puertas de alerce del oratorio habían crujido sobre sus goznes, con un chirrido agudo prolongado y estridente.
Primero unas y luego las otras más cercanas, todas las puertas que daban paso a su habitación iban sonando por su orden; éstas con un ruido sordo y suave; aquéllas con un lamento largo y crispador. Después, silencio; un silencio lleno de rumores extraños, el silencio de la media noche, con un murmullo monótono de agua distante; lejanos ladridos de perros, voces confusas, palabras ininteligibles; ecos de pasos que van y vienen, crujir de ropas que se arrastran, suspiros que se ahogan, respiraciones fatigosas que casi no se sienten, estremecimientos involuntarios que anuncian la presencia de algo que no se ve y cuya aproximación se nota, no obstante, en la oscuridad.
Beatriz, inmóvil, temblorosa, adelantó la cabeza fuera de las cortinillas y escuchó un momento. Oía mil ruidos diversos; se pasaba la mano por la frente, tornaba a escuchar; nada, silencio.
Veía, con esa fosforescencia de la pupila en las crisis nerviosas, como bultos que se movían en todas direcciones; y cuando, dilatándose, las fijaba en un punto, nada; oscuridad, las sombras impenetrables.
-¡Bah! -exclamó, yendo a recostar su hermosa cabeza sobre la almohada, de raso azul, del lecho-. ¿Soy yo tan miedosa como estas pobres gentes, cuyo corazón palpita de terror bajo una armadura, al oír una conseja de aparecidos?
Y cerrando los ojos intentó dormir...; pero en vano había hecho un esfuerzo sobre sí misma. Pronto volvió a incorporarse, más pálida, más inquieta, más aterrada. Ya no era una ilusión: las colgaduras de brocado de la puerta habían rozado al separarse y unas pisadas lentas sonaban sobre la alfombra; el rumor de aquellas pisadas era sordo, casi imperceptible, pero continuado, y a su compás se oía crujir una cosa como madera o hueso. Y se acercaban, se acercaban, y se movió el reclinatorio que estaba a la orilla de su lecho. Beatriz lanzó un grito agudo, y arrebujándose en la ropa que la cubría escondió la cabeza y contuvo el aliento.
El aire azotaba los vidrios del balcón; el agua de la fuente lejana caía y caía con un rumor eterno y monótono; los ladridos de los perros se dilataban en las ráfagas del aire, y las campanas de la ciudad de Soria, unas cerca, otras distantes, doblaban tristemente por las ánimas de los difuntos.
Así pasó una hora, dos, la noche, un siglo, porque la noche aquella pareció eterna a Beatriz. Al fin despuntó la aurora; vuelta de su temor, entreabrió los ojos a los primeros rayos de la luz. Después de una noche de insomnio y de terrores, ¡es tan hermosa la luz clara y blanca del día! Separó las cortinas de seda del lecho, y ya se disponía a reírse de sus temores pasados cuando de repente un sudor frío cubrió su cuerpo, sus ojos se desencajaron y una palidez mortal decoloró sus mejillas: sobre el reclinatorio había visto, sangrienta y desgarrada, la banda azul que perdiera en el monte, la banda azul que fue a buscar Alonso.
Cuando sus servidores llegaron despavoridos a noticiarle la muerte del primogénito de Alcudiel, que a la mañana había aparecido devorado por los lobos entre las malezas del Monte de las Ánimas, la encontraron inmóvil, crispada, asida con ambas manos a una de las columnas de ébano del lecho, desencajados los ojos, entreabierta la boca, blancos los labios, rígidos los miembros: muerta, ¡muerta de horror!


- IV -
Dicen que después de acaecido este suceso un cazador extraviado que pasó la noche de difuntos sin poder salir del Monte de las Ánimas y que al otro día, antes de morir, pudo contar lo que viera, refirió cosas horribles. Entre otras, asegura que vio a los esqueletos de los antiguos Templarios y de los nobles de Soria enterrados en el atrio de la capilla, levantarse al punto de la oración con un estrépito horrible, y caballeros sobre osamentas de corceles perseguir como a una fiera a una mujer hermosa, pálida y desmelenada que, con los pies desnudos y sangrientos y arrojando gritos de horror, daba vueltas alrededor de la tumba de Alonso.

Fuente: www.cervantesvirtual.com

Atardecer en los alrededores de Villanueva del Arzobispo (Jaén)